La alimentación
macrobiótica está basada en el principio de equilibrio del yin y el yang, pero,
¿cuánto hay de cierto en el efecto regulador de esta dieta?
La macrobiótica fue traída a Europa por el filósofo
japonés George Ohsawa alrededor de los años treinta y, desde entonces, cada vez
es mayor el número de millonarios y celebridades que se abonan a este tipo de
alimentación en busca de la limpieza interior y la sanación mental.
Es
una adaptación de las tradiciones culinarias de extremo Oriente donde
alimentación medicina y espiritualidad, a menudo se mezclan. No solo se fija en
el valor nutricional de los alimentos, sino en su parte energética. Todos los
alimentos tienen propiedades yin y yang, pero en cada uno predomina una de las
dos energías, el objetivo es equilibrarlas y, haciéndolo, se pierde peso.
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ALIMENTOS YANG
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ALIMENTOS YING-YANG
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ALIMENTOS YING
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sal
huevos
carne
queso
pescado
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cereales
legumbres
verduras
semillas
frutos secos
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fruta
veduras y frutas tropicales
lácteos blandos
azúcar
alcohol
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Algunos críticos señalan que al
estar basada en la cultura japonesa evita
muchos alimentos comunes en los países mediterráneos con notables beneficios
para la salud. Objetan, también, que el ser muy baja en grasas no tiene por qué
ser bueno; han comprobado que una dieta mediterránea rica en aceite de oliva y
frutos secos es más beneficiosa para la salud que una pobre en grasas.
Aunque muchos la han anunciado como un arma contra el cáncer, la ciencia
corrobora que estos hábitos reducen el riesgo de varios cánceres y otros males,
pero no los cura.
Esther Ruiz