En nuestro taller hemos hecho que las matemáticas, algo que no les suele gustar mucho a los niños, les parezcan divertidas. Para conseguirlo, hemos hecho diferentes juegos como el dominó, figuras geométricas con plastilina o el famoso tangram.
El taller ha resultado un éxito absoluto y todos los niños han sido premiados con barcos de papel, pajaritas, grullas… En definitiva, una experiencia muy enriquecedora.
Mario
de la Fuente