AENA, la gran aeroportuaria española, ha salido hoy, 15
de febrero, al Ibex 35 con un valor de 58 euros cada acción, que es un precio
considerable en nuestra bolsa de valores.
Después
de un largo camino de dos años que ha estado repleto de escollos, baches y
pinchazos, la empresa líder en gestión de aeropuertos, AENA, sale al mercado
bursátil. Tras el mítico toque de campana, el presidente de la compañía, José
Manuel Vargas, ha pronunciado unas palabras en las que ha destacado que “la
llegada al Ibex de AENA ha sido difícil, complicada y satisfactoria; y esta
salida a bolsa es un sueño para sus integrantes”. Cuando el valor AENA tocó el
suelo bursátil, este no paraba de subir formando una línea ascendente
vertiginosa, ya que en su primera hora cotizando, AENA había subido en torno a
un 20 por ciento, crecimiento que se estabilizó en los 70 euros por acción.
Esta es la razón por la que esta empresa, de cuyo accionariado el Estado posee
un 51 por ciento, se ha revalorizado en su primer día en bolsa unos 2.000
millones de euros.
El hecho que ha precipitado la salida a bolsa
de AENA ha sido el magnífico curso 2014 que realizó, ya que sus beneficios
subieron en torno a un 10 por ciento respecto a 2013. Según fuentes del Ibex,
la demanda de los valores de AENA ha sido tan alta, que ha obligado al Estado a
elevar el precio de la acción, dejando así fuera de la empresa a TCI, Alba y
Ferrovial, las cuales iban a hacerse con una cuarta parte del accionariado de
la gestora de aeropuertos. Se estima que la demanda minorista en esta OPV se ha
quedado en 89.000 peticiones, de las cuales la más alta ha rozado las 340
acciones, unos 20.000 euros.
De
momento, es algo pronto para juzgar este valor, pero todos los analistas
apuntan a que AENA es una empresa en pleno auge que puede resultar rentable
debido a su fuerte combinación de atractivo y una creciente perspectiva de
dividendos, amén de la situación del mercado, que está repleto de fondos que
buscan una gran rentabilidad.
Mario
de la Fuente.