La tercera entrega de la saga
llegó a los cines el 17 de diciembre del pasado año; se trata de la tercera
parte de la adaptación cinematográfica de la novela de J. R. R. Tolkien. Esta
película tiene lugar entre el final de la saga El hobbit y el comienzo de El
Señor de los Anillos, la comunidad del anillo. Está dirigida por Meter
Jackson y posee una banda sonora de Howard Shore.
El argumento nos narra la
destrucción de la ciudad del lago por parte del dragón Smaug que más tarde
moriría gracias a Bardo, el cual disparó la última Flecha Negra en el costado
más desprotegido del dragón. Mientras tanto, Bilbo y los enanos se refugian en
la Colina del Cuervo observando cómo el dragón cae derrotado, es por ello que
los sobrevivientes escogen a Bardo como su líder y se dirigen a la ciudad del
Valle para buscar refugio. Allí descubren que Thorin, rey de los enanos, está
afectado por el “mal del dragón”, mientras busca desesperado la Piedra del
Arca, el objeto más poderoso de la cueva. Pero, es Bilbo quien la encuentra y
decide esconderla debido a la desconfianza que tiene hacia sus compañeros. Los
orcos, liderados por Sauron, desean conquistar la montaña, no solo por el oro,
sino por su posición estratégica que les daría más facilidad a la hora de
conquistar el resto de tierras. Es en plena ladera de la montaña donde se libra
una batalla épica contra los orcos, solo puede haber un ganador.
Me ha gustado bastante la
manera de enlazar el principio de la Comunidad del Anillo con el final de la
Batalla de los Cinco Ejércitos. Espero con ansia la próxima película, pues
puede que se haya acabado el Hobbit, pero la Tierra Media sigue viva. Se tiene
pensado en un futuro lanzar la película Silmarillion, basada en la obra editada
y producida por el hijo de J. R. R. Tolkien, Christopher Tolkien.
Diego Braña