Por
nuestro taller han pasado diferentes cursos en función de los cuales hemos
tenido que adaptar nuestras explicaciones según su edad.
A
los niños más pequeños, no podemos hablarles con términos técnicos, por lo que
tenemos que emplear un lenguaje más apropiado: “bolitas tristes y contentas”,
“abrazos entre el globo y la pared”, etc. La ventaja es que se muestran
entusiasmados e intentan prestar atención.
A
partir de 4º de primaria, se nos permite aumentar mínimamente el vocabulario
para las explicaciones. Sin embargo, es más difícil contestar sus dudas y
mantener su atención.
Esther Ruiz y Rocío Bartual.