La expresión
“quedarse en blanco” se refiere a aquellos momentos en los que nuestra memoria
falla y provoca que no recordemos algo en lo que estamos pensando. Esta
reacción es muy normal cuando nos encontramos en situaciones tensas que sabemos
que son importantes como, por ejemplo, un examen o una entrevista de trabajo.
No obstante, no debemos alarmarnos si estas pérdidas de memoria ocurren solo
ocasionalmente, porque constituyen una de las múltiples respuestas del cuerpo
al miedo, al desconocimiento o a la tensión emocional.
Estas situaciones se
deben a una hormona llamada corticosterona,
que actúa en momentos de presión. Cuando esta hormona se libera en las glándulas
suprarrenales, produce un bloqueo total en los sistemas de recuperación de
información, el “quedarse en blanco”. Esta reacción afecta momentáneamente al
hipocampo, la amígdala y la corteza cerebral, que son vitales para la
recuperación de memoria.
Para evitar que la
situación se agrave o que se note nuestra pérdida de memoria, es vital conocer
por qué se produce este lapsus. Las personas que saben salir del
paso utilizan escapes como las anécdotas para evitar que el público note la
amarga situación. No obstante, si la pérdida de memoria se produce en un examen,
debemos plantearnos si la causa es tensión, o si los contenidos que se han de tratar no han
sido estudiados correctamente. De todas formas, para evitar estos desengaños,
debemos saber a ciencia cierta lo que vamos a explicar, escribir o comentar, y practicar métodos de relajación como
el ejercicio.
Mario de la Fuente.