Dying Light es un nuevo juego desarrollado por
Tachland y por Warner Bros Games de supervivencia basado en una apocalípsis zombi en una ciudad
de los EEUU que gracias a su gran temática y a su estupendo enfoque sobre esta,
se ha ganado la calificación de 80/100 de media en muchas revistas y páginas
web especializadas en el gaming.
Del juego se pueden destacar bastantes reseñas
pero las que con más fuerza pisan se resumen en el apartado gráfico, la increíble historia que te cuenta
y en la jugabilidad que aun teniendo en esta última fallos (bugs), sigue
sorprendiendo a toda clase de público.
-APARTADO GRÁFICO:
Los desarrolladores de Techland han sabido
optimizar al máximo el videojuego a todas las consolas a las que ha salido
(PS4, XBOX ONE Y PC)
Teniendo
una resolución nativa de Full HD en Ps4 y otra de SemiFull HD en la Xbox One (
En PC no se puede analizar nada ya que los gráficos son personalizados
dependiendo del rendimiento de la computadora) se puede decir que se han
exprimido al máximo las dos consolas, pero no solo destaca en resolución sino
que también en iluminación , en vegetación , en las expresiones faciales y en
las partículas que hay en el ambiente.
-APARTADO JUGABLE:
Dying Light ya que está basado en la
supervivencia nos presenta un modo de
jugarlo bastante peculiar y es que este se basa en el parkour por la ciudad
siendo posible esquivar a los zombis tanto de día como de noche. Otra cosa que
destaca el juego es el cambio de humor de los zombis que hay entre el día y la
noche siendo la noche un gran peligro ya que en esta los zombis son más
agresivos y fuertes.
-
La historia
La historia de este
juego se puede calificar con una nota de sobresaliente teniendo una durabilidad
de por lo menos 20 horas las cuales y, en eso todos coincidimos, merecen mucho
la pena ya que al final de la trama te encariñas mucho de varios personajes y
el final es una completa demostración cinemática de buen estilo.
Además de esto la
historia no es siempre la misma ya que tú puedes tomar distintas opciones
cambiando con cada una de ellas un poco el final de esta.
RODRIGO HERNÁNDEZ VAQUERO