Decenas de teorías, desde extraterrestres hasta vientos huracanados, han
intentado explicar el fenómeno de las famosas rocas que se mueven en el
desierto de la Muerte, California, pero finalmente hemos hallado la respuesta.
Los expertos de la Universidad de California (dirigidos por Richard D.
Norris, científico del Scripps Institution of Oceanography) han estado
estudiando este fenómeno para hallar el motivo por el que estas rocas de entre
30 y 300 Kg se movían, dejando un rastro tras de sí.
Tras arduas investigaciones han confirmado que esto se debía a un
fenómeno meteorológico: la lluvia dejaba una capa de agua sobre la superficie
seca, la cual crea un finísimo lago superficial. Al caer la noche, bajan las
temperaturas y el agua se congela, formando una capa de hielo de entre 3 y 6
cm. Cuando a la mañana siguiente el hielo comienza a derretirse, y las placas
restantes, con ayuda de un viento suave, se desplazan, y con ellas las rocas.
Rocío Bartual Benítez